Siempre me ha gustado la joyería contemporánea. Hacer joyas es para mí una actividad donde se combinan el placer del trabajo manual, la técnica de un oficio milenario y, por encima de todo, el reto de conseguir crear piezas únicas con alma propia.
Estéticamente no tengo ningún prejuicio, sigo una búsqueda formal totalmente libre, en la cual los condicionantes vienen determinados por los materiales que utilizo, a menudo encontrados al azar, o por la persona que llevará la pieza.
Algunas acaban convirtiéndose en pequeñas esculturas.
Esta es una pequeña selección de mi trabajo.